Palabras vírgenes

¡Me gustan las palabras vírgenes! Por eso, a veces, plurienredo mi poesía con una inmensivastedad tremenda. Ciertamente, hay aquellunos que atravesversados bizquean, incomodados. En cuanto a mí, voy cazandando en busca de esmeraldas, igual que un bandeir-antes, un Fernão Dias amante de las noches. No poeteo cotidianomesesdías, sino a hipidos entre la niñería y el…

¡Me gustan las palabras vírgenes!

Por eso, a veces,

plurienredo

mi poesía

con una inmensivastedad

tremenda.

Ciertamente,

hay aquellunos

que atravesversados

bizquean, incomodados.

En cuanto a mí,

voy cazandando

en busca de esmeraldas,

igual que

un bandeir-antes,

un Fernão Dias

amante de las noches.

No poeteo

cotidianomesesdías,

sino a hipidos

entre la niñería y el garim-pón.

Sí, me gustan las palabras vírgenes.

No es fetiche,

sino felicidadinmensa.

Es que un nietzschismo

me galopa y recuerda

a todinstante

que las palabras

empobrecen lo que se siente.

¿Cómo másallá-decir

la especificidad

de mi risa irónica

(tan mía)?

Imposible decirescribir.

Me gustan las palabras vírgenes,

pues todas las demás

no dan abasto.

Al menos las nuevas

ya nacen sin almidón,

conscientes de que no germinaron

para ser repetidas.

Ya sean azuladas o mugrientas,

apocopadas o quiméricas,

lactantes o indigestas,

(…).

Me gustan las parénfasis.

Me gusta esto: ( ).

Apostar el mundo

en un juego incontenible

de dibujar letras.

[«Palavras virgens», 2017. Aranha, Glaucio. Raízes aéreas. Río de Janeiro: Ciências e Cognição, 2025.]

letters


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