Mi nuevo artículo Entre la ciencia y el espectáculo: el poscine y la reinvención del imaginario científico, publicado en la revista Ética & Filosofia Política, parte de una premisa sencilla, aunque inquietante: hoy, la mayoría de las personas se encuentra con la ciencia en vídeos breves, memes y transmisiones en directo, y cada vez menos en las páginas de un libro o en las aulas. Este entorno de producciones audiovisuales digitales, que viene denominándose poscine, abarca todo el ecosistema audiovisual digital, desde los reels hasta las experiencias de realidad virtual, y transforma radicalmente la manera en que pensamos, sentimos y confiamos en el conocimiento científico. En el poscine, la información circula comprimida, aunque revestida de efectos visuales y apelaciones emocionales; por ello, aquello que antes se presentaba como argumento pasa a percibirse como espectáculo.
Para comprender lo que está en juego, recurro a dos pensadores cuyas perspectivas dialogan entre sí. Yuri Lotman describe la cultura como una gran semiosfera: un espacio vivo en el que distintos sistemas de signos se entrecruzan, negocian sentidos y, en ocasiones, colisionan. En el núcleo de esta esfera se encuentran los discursos más codificados, entre ellos, la ciencia académica; en los márgenes, las ideas circulan con mayor libertad, adquiriendo nuevos colores, metáforas e intereses. Es precisamente en esas fronteras, alimentadas por las plataformas digitales, donde el signo «Ciencia» se vuelve simultáneamente más accesible y más vulnerable a las distorsiones. Friedrich Nietzsche, por su parte, recordaba que todo conocimiento es histórico y perspectivista, una construcción atravesada por valores humanos (perspectivas). Cuando la ciencia abandona el aura de neutralidad y entra en el circuito de los «me gusta», queda claro cuánto depende de los lenguajes y de los intereses que la revisten.
En este escenario surgen dos figuras de interés en el nuevo contexto: el poscientífico y el posespecialista. El poscientífico conserva credenciales académicas, aunque habla como influencer, simplifica teorías complejas en vídeos de un minuto, combina rigor y carisma y, con frecuencia, intercambia profundidad por visibilidad. Por su parte, el posespecialista es una suerte de mediador sin una disciplina fija, que domina la lógica de las plataformas, entreteje datos de distintas áreas y se presenta como curador de «todo lo que necesitas saber». Ambos amplían el alcance de la ciencia, aunque también la someten a la lógica de la atención instantánea.
El problema se encuentra tanto en la popularización mediática orientada a obtener beneficios económicos o simbólicos como en el riesgo de que la narración comprimida sustituya la propia experiencia de comprensión. Cuando un concepto científico complejo se convierte en un hyper-real de imágenes seductoras, por citar a Baudrillard, el método, la duda y el contexto desaparecen del encuadre. El público recibe la sensación de haber comprendido, aunque la comprensión misma puede quedar ausente. Esta dilución abre espacio tanto a la curiosidad saludable como a las teorías conspirativas. Al fin y al cabo, el mismo algoritmo que en una plataforma de vídeo muestra un documental brillante sobre agujeros negros puede recomendar, acto seguido, un vídeo que defiende la Tierra plana.
Aun así, el poscine constituye un escenario en el que la ciencia necesita reaprender a actuar. Si reconocemos que el mensaje cambia cuando cambia el medio, podemos crear formatos audiovisuales que preserven la complejidad sin sacrificar el atractivo narrativo. Esto exige una alfabetización mediática que reúna sensibilidad estética y pensamiento crítico, formando espectadores capaces de apreciar la belleza del espectáculo sin abandonar el compromiso con la verificación y el debate público informado. De este modo, la ciencia sigue reinventándose, como conversación plural, abierta y, sobre todo, necesaria para orientar nuestras decisiones colectivas.
El texto completo del artículo está disponible en: https://periodicos.ufjf.br/index.php/eticaefilosofia/article/view/47106
Referencia:
ARANHA, Glaucio. Entre a ciência e o espetáculo: o pós-cinema e a reinvenção do imaginário científico. Ética e Filosofia Política, v. 1, n. 28, pp. 29-50, 2025. Disponible en https://periodicos.ufjf.br/index.php/eticaefilosofia/article/view/47106

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