En el primer capítulo del libro Universe of the Mind: A Semiotic Theory of Culture, Yuri Lotman explora cómo los textos actúan en los sistemas semióticos, transmitiendo información, creando nuevos significados y preservando la memoria cultural.
Lotman, uno de los fundadores de la escuela semiótica de Tartu-Moscú, sostiene que los textos no son simples vehículos pasivos de información, sino agentes activos en la generación de nuevos significados y en la preservación de la memoria cultural. Cuestiona la visión tradicional según la cual la principal función de los textos sería transmitir información con precisión de un emisor a un receptor, e introduce la idea de que los textos poseen también funciones creativas y de memoria que enriquecen y transforman las culturas con el paso del tiempo.
Al reflexionar sobre este capítulo, percibo cómo sus ideas pueden aplicarse directamente al campo de la educación en ciencias y salud, ámbitos en los que he trabajado. Lotman nos presenta tres funciones esenciales de los textos: la transmisión de información, la creación de nuevos significados y la preservación de la memoria cultural. Al examinar estas funciones, veo cómo se manifiestan en nuestras prácticas educativas, especialmente en la enseñanza de las neurociencias y en la formación de profesionales de la salud.

En primer lugar, la función de transmisión es la más familiar e intuitiva, sobre todo en entornos educativos. Podemos ilustrarla cuando, en los cursos de neurociencias, se utilizan artículos y libros para explicar conceptos fundamentales como la estructura de las neuronas, la sinapsis y los mecanismos de los neurotransmisores. Estos materiales tienen el propósito de garantizar que todos los estudiantes reciban información que contribuya a la construcción de conocimientos en el área. Este proceso de transmisión proporciona una base compartida sobre la cual es posible desarrollar discusiones más complejas y especializadas.
En la educación en salud, la función de transmisión resulta igualmente fundamental. Pensemos en los protocolos de higiene y seguridad que se distribuyen entre profesionales sanitarios. Estos textos proporcionan instrucciones, pero también normalizan prácticas importantes para la seguridad de los pacientes y de los propios profesionales. Aquí, el texto funciona como una guía indispensable, ofreciendo información que permite seguir procedimientos comunes y alcanzar estándares homogéneos de calidad asistencial.
Sin embargo, Lotman nos invita a pensar más allá de la mera transmisión de información y a explorar la función creativa de los textos. Esta función de creatividad es especialmente relevante cuando pensamos en formas innovadoras de implicar a los estudiantes. Puedo ilustrarla recurriendo de nuevo a un curso de neurociencias en el que un caso clínico se adapta a una simulación interactiva. Tomemos un caso de esclerosis múltiple: al transformarlo en una experiencia virtual en la que el alumnado debe establecer un diagnóstico y proponer un tratamiento, transmitimos conocimientos, sí, pero también permitimos que los estudiantes exploren diferentes escenarios y consecuencias de sus decisiones. Este enfoque activo y creativo enriquece el aprendizaje y promueve una comprensión más profunda y práctica de los conceptos. Es precisamente la posibilidad de encontrar en el texto sentidos que van más allá de la transmisión inmediata del dato expuesto lo que Lotman entiende como función creativa.
También podemos ilustrar esta función con otra situación: en el proceso de creación de una campaña educativa sobre salud mental para adolescentes, el empleo de lenguajes y referencias culturales que conecten con ese público y lleven al contexto de la campaña otras formas de pensamiento (textos culturales) constituye una clara expresión de la dimensión creativa. Al adaptar el contenido a las vivencias y preocupaciones de los adolescentes se generan nuevas formas de aprendizaje que sobrepasan la simple transmisión de información objetiva sobre el tema de la campaña.
Por último, Lotman aborda la función de memoria, relacionada con la importancia de los textos en la preservación y transmisión del patrimonio cultural y científico. En la enseñanza de las neurociencias, por ejemplo, podemos volver a textos clásicos, como los estudios de Santiago Ramón y Cajal sobre la estructura de las neuronas y muchos otros producidos en distintas etapas de la evolución de este campo (diacronía). Estos textos no se leen únicamente como documentos históricos: se reinterpretan a la luz de nuevos descubrimientos y tecnologías y ofrecen al alumnado una perspectiva rica y dinámica del desarrollo histórico de las neurociencias. Este proceso corresponde a lo que Lotman denomina función de memoria.
Del mismo modo, en la educación en salud podemos ilustrar esta función cuando los escritos de Florence Nightingale sobre el cuidado de los pacientes se revisitan como fuentes de enseñanzas y diálogo. Aunque las prácticas específicas del campo hayan evolucionado, los principios de ética, cuidado y profesionalidad que articuló Nightingale siguen siendo relevantes. Reinterpretar estos textos en el contexto contemporáneo, mediante la función de memoria, permite que los futuros profesionales sanitarios comprendan la evolución de su campo y se inspiren en fundamentos que continúan configurando la práctica de la enfermería.
Las funciones de transmisión, creatividad y memoria, tal como las presenta Lotman, describen cómo operan los textos dentro de una cultura. Constituyen, por tanto, una vía válida e interesante para pensar el funcionamiento de los textos culturales en determinados sistemas desde la perspectiva de la semiótica de la cultura.

Deixe um comentário